Las organizaciones firmantes respaldamos las acciones realizadas por el Gobierno de la
República el pasado 22 de febrero, que culminaron con la captura y caída de uno de los criminales
más buscados en México.
Este hecho marca un punto de inflexión en la política de seguridad pública del país y representa
el cierre de una etapa caracterizada por la estrategia fallida de “abrazos y no balazos”, la cual
permitió la expansión y el fortalecimiento de estructuras delictivas que hoy lastiman profundamente
a la sociedad.
Recuperar la paz social requiere de la participación de todos, empezando por quienes tienen
alguna responsabilidad pública ante la defensa y permanencia del estado de derecho.
Como ha sido ampliamente documentado, las organizaciones del crimen organizado no sólo se
han dedicado al trasiego de drogas; han diversificado y sofisticado sus operaciones. Extendieron
sus tentáculos al robo del transporte de mercancías, a la distribución y venta de productos ilícitos,
a la falsificación, así como al cobro sistemático del llamado “derecho de piso” y otras formas de
impuesto criminal. Estas prácticas no sólo distorsionan los mercados, sino que golpean
directamente a las operaciones mercantiles formales, encarecen los productos, inhiben la
inversión y ponen en riesgo miles de fuentes de empleo legales.
En numerosas regiones del país, los grupos criminales han capturado los canales legales de
distribución al menudeo, particularmente en sectores populares donde ejercen control territorial; comerciantes en pequeños empresarios, locatarios de mercados públicos, transportistas,
profesionistas y prestadores de servicios han sido convertidos en rehenes de amenazas, chantajes
y extorsiones que lesionan su patrimonio, su libertad y su dignidad. Esta situación ha generado un
entorno de miedo que debilita el tejido social y erosiona la confianza en las instituciones.
En la ruta hacia la construcción de la paz y un mejor futuro para México, consideramos que la
acción emprendida por el Gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum no debe
quedar como un hecho aislado o mediático. Debe ser acompañada por una estrategia integral y
sostenida que incluya la unidad, el diálogo y acuerdos entre todos los mexicanos, así como el
fortalecimiento de las instituciones de seguridad y justicia, el combate frontal a las redes
financieras del crimen, la recuperación de espacios públicos y el impulso decidido al comercio
formal.
Es indispensable desmontar de raíz la estructura criminal antes de que se
produzca el llamado “efecto espora”, mediante el cual estos grupos se fragmentan
y reproducen en nuevas células que realizan acciones más violentas en contra de
las instituciones de seguridad y la población, como ha sido el narcoterrorismo con
contra del transporte o establecimientos mercantiles, lo cual amedrenta a la
población y afecta a todas las actividades productivas y laborales.
Nuestras organizaciones, con representación a nivel nacional hacen un llamado a los
comerciantes en pequeño, empresarios, locatarios de mercados públicos, profesionistas y
prestadores de servicios, así como a todos los ciudadanos de buena voluntad a participar en las
acciones que secunden el saneamiento económico y social que necesita nuestra Patria.
Firman:
Alberto Vargas Lucio, presidente del Movimiento Nacional del Contribuyente Social (MONACOSO A.C.);
César Ríos Sánchez, presidente, Fundación Vida Sana con Calidad AC.; Dra. Aída Álvarez Salas, presidente
del Colegio de Médicos Veterinarios Zootecnistas de México A.C. (COMVEMEX); Elvia Ochoa Gaona,
presidente de la Red Social por un México Libre de Adicciones AC; Rafael Ibarra, dirigente de Sinergia por la
Paz; Francisco Nieto León, dirigente del Coordinadora Ciudadana; Gerardo Cleto López Becerra, presidente
de Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (ConComercioPequeño SC).