· Tienen ventas cercanas a los 50 mil millones de pesos a nivel nacional.
· El comercio formal apoya decomiso de mercancía china que ayuda a combatir el ambulantaje.
El crecimiento y presencia del comercio ambulante, como lo hemos visto las últimas semanas, no es
privativo del Centro Histórico o la Ciudad de México. El fenómeno nos está impactando a nivel nacional y
si bien se incrementa en diciembre, observamos que es permanente durante todo el año. De no tomar las
medidas adecuadas se convertirá en un monstruo que devore a la economía formal, dijo Gerardo Cleto
López Becerra, presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa
Familiar SC (ConComercioPequeño SC), al hacer un llamado a las autoridades federales, estatales y
municipales a mantener mayor atención sobre los efectos negativos que generan el ambulantaje.
“Es una tradición que para el mes de diciembre las autoridades municipales y estatales den permiso para
establecer a manera de “romerías”, tianguis, bazares o simples corredores comerciales en donde se
ofrecen todo tipo de artículos y alimentos. En nuestros cálculos, el ambulantaje crece en más del 150 por
ciento en esta temporada. Si bien es una alternativa de ingreso extra para personas que pasan por
necesidades económicas, también debemos señalar que se convierte en una competencia desleal para
miles de comerciantes establecidos que no logran sus metas de ventas esperadas para esta temporada,
dijo Gerardo López.
Según datos del INEGI el crecimiento del ambulantaje es mayor en estados como Quintana Roo, Nuevo
León, Durango, Campeche, Jalisco, Estado de México, Morelos, antes que la Ciudad de México. Sin
embargo, es en la capital del país donde se concentra parte importante del problema por las dimensiones
económicas del comercio informal debido al gran volumen en la distribución de mayoreo y medio mayoreo,
refirió el presidente de ConComercioPequeño SC.
Es conveniente que las autoridades encabezadas por la Secretaría de Economía y apoyadas por la Guardia
Nacional mantengan los operativos para decomisar la mercancía ilegal que tanto daño han causado a la
economía y que son mayormente comercializadas en el ambulantaje. Estos productos que conocemos
como “baratija” que además de no pagar impuestos y desplazar a la mercancía legal, son costosos para
los consumidores ya que terminan pronto en los basureros por no tener la calidad y duración que se
necesita.
El comercio formal apoya los decomisos de fayuca en Ciudad de México, Sonora, ahora Baja California
como acciones que mandan un mensaje de firmeza. Las siguientes medidas que se deben tomar son
acciones de política pública e inversión para fortalecer los sectores de la industria y el comercio han sido
desplazados por la llegada masiva de artículos de procedencia ilícita como son: ropa, calzado, juguetes,
electrónicos y artículos para el hogar, refirió López Becerra.
En nuestros estimaciones, hoy en día el comercio ambulante le genera un hoyo a la economía nacional de
aproximadamente el 30 por ciento de las ventas que se realizan en la temporada navideña y de fin de año,
Con Comercio Pequeño cual significa alrededor de 50 mil millones de pesos a nivel nacional, cantidad que se magnifica pues es una derrama económica que no paga impuestos y no genera empleos de calidad.
AFECTACIONES EN LA CDMX
Otro punto importante para atender las causas del ambulantaje, es que las autoridades no deben bajar la
guardia ni aflojar los operativos de contención y ordenamiento territorial del ambulantaje. En cada cambio
de gobierno estatal y municipal o alcaldías, vemos que los líderes del ambulantaje se aprovechan de los
vacíos de gobierno y falta de experiencia para obtener espacios públicos en los que ya habían sido
retirados.
Al ambulantaje le interesa estar cercano a los grandes puntos de concentración que se dan en torno al
comercio formal, espectáculos y centros de entretenimiento. Es lo que pasa en el Zócalo de la ciudad de
México y las calles históricas del primer cuadro a donde acuden miles de visitantes para ver los
espectáculos de temporada. Ahí en donde se requiere establecer mecanismos de mayor vigilancia y
prevención del ambulantaje.
Lo sucedido recientemente en la explanada del Palacio de Bellas Artes y la reubicación de un centenar de
ambulantes en la Alameda Central fue un retroceso respecto al programa de ordenamiento y cuidado del
espacio público del primer cuadro de la Ciudad que operaba en la administración anterior.
El comercio establecido apoya a las autoridades para que controlen y retiren a los comerciantes ambulantes
que se resisten a dejar las calles del centro histórico, la Plaza de la Constitución y los espacios públicos
que son emblemas de la Capital del País.
Se debe permitir que los visitantes, turistas nacionales e internacionales así como todos los clientes y
consumidores, fluyan con mayor libertad sin tener que lidiar con las obstrucciones de los puestos semi-fijos
ni la basura que deja el ambulantaje, remarcó el presidente de ConComercioPequeño.